Pour l'enfant amoureux des cartes et des estampes,
L'univers est égal à son vaste appétit,
Que le monde est grand à la clarté des lampes!
Aux yeux du souvenir que le monde est petit!
Charles Baudelaire
Ya se acabó la semana portuguesa, que trajo lluvia en Carmona, un paseo a media tarde en busca del autobús bajo un chaparrón insolente, me refugié en un bar a tomar un café esperando que escampase y de repente me di cuenta que estaba en un universo nuevo hecho de arrugas y olor a jamón. Sonreí y me tomé el café. Había huído de la realidad. Una vez más.
lunes, marzo 01, 2010
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2 comentarios:
A veces intentamos hacer nuestro propio universo. Y nunca nos damos cuenta que siempre es el mismo. Intentamos huir de la realidad (solos) sin contar con la gente que dejamos por el camino.
Suerte.
Joder, Pablo, cómo te haces de rogar. Tus lectores, entre los que me incluyo, naturalmente, echan de menos una nueva entrada en marzo. Y no es por cosa de la primavera, por el azahar o por los vencejos de las tardes, es que queremos leer los moscones que andan por tu cabeza.
Un abrazo. También para Sandra.
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